Cortina de cristal plegable Esquema en alzado de una cortina de cristal para terraza. Guía superior e inferior de aluminio entre dos jambas laterales, cuatro paneles de vidrio alineados sin perfil vertical entre hojas y tres paneles ya girados y apilados de canto contra el lateral izquierdo. Flecha horizontal de deslizamiento y símbolo de giro del panel sobre su pivote.
V · Cortina de cristal · paneles apilables

Qué es exactamente una cortina de cristal

Una cortina de cristal es un cerramiento vertical formado por paneles de vidrio templado sin marco perimetral y, sobre todo, sin perfil vertical entre paneles. Los vidrios deslizan por una guía superior y una guía inferior de aluminio y, al llegar al extremo del recorrido, giran noventa grados sobre su propio eje para apilarse de canto contra uno de los laterales del hueco. Todo el aluminio del sistema se reduce a esas dos guías horizontales y al herraje embutido en el canto superior e inferior de cada vidrio.

También se conoce como cortina de cristal plegable o cortina de cristal corredera, según si el fabricante describe el movimiento por el plegado final o por el deslizamiento sobre la guía: es el mismo sistema. En la provincia se oyen además cristalera de terraza y terraza acristalada para nombrar el resultado, y cerramiento de cristal para nombrar la familia entera.

La ausencia de montante vertical es la definición del producto y lo único que lo separa de todo lo demás. Cerrada, no corta la vista con una línea de aluminio en cada encuentro de hojas. Abierta, no deja medio hueco ocupado por las hojas aparcadas: los paneles salen del plano del frente y quedan de canto contra el lateral, así que el paso se libera casi por completo. Eso es lo que compras. Y es también lo que explica sus limitaciones, a las que dedicamos un apartado entero más abajo.

Cortina de cristal frente a los sistemas con los que se confunde
SistemaPerfil vertical entre hojasHueco libre al abrirDónde va
Cortina de cristalNo hay. Los paneles se encuentran canto con canto, con una junta de cepillo entre ellos.Casi todo el frente: cada panel gira sobre su pivote y se apila de canto contra el lateral.Frente de terraza o porche, a la intemperie.
Corredera de aluminio de gran formato (E-140 / E-150 RPT)Sí. Cada hoja lleva bastidor completo con perfiles verticales.La fracción que permiten los carriles: la hoja nunca sale del suyo.Hueco de fachada. Admite rotura de puente térmico y vidrio con cámara.
Frente plegable en acordeón (SPACE)Sí. Hojas con perfilería de aluminio unidas entre sí por bisagras.Casi todo el frente, plegando el conjunto en libro contra un lateral.Porches, terrazas y locales que quieren abrir el frente completo.
MamparaSí, con herraje pensado para humedad de interior.No aplica: es un cierre de recinto, no de fachada.Interior. Ducha o separación de estancia, sin viento ni drenaje.
Muro cortinaRetícula de montantes y travesaños que recibe el vidrio.No es un sistema de apertura.Fachada ligera de edificio, con proyecto y cálculo de cargas.

Dos aclaraciones que hacen falta porque la palabra cortina se usa en el sector para cosas muy distintas. Una cortina de cristal no es un muro cortina: el muro cortina es un sistema de fachada ligera con retícula estructural, no un cerramiento de terraza, y no se abre. Y tampoco es una cortina enrollable ni un zip-screen, que son textiles técnicos para filtrar sol y viento. Si el frente que quieres cerrar lleva hojas con perfilería de aluminio alrededor, lo que estás mirando es una corredera de aluminio o un plegable tipo acordeón, no una cortina de cristal —aunque a esta también se la llame corredera, porque los paneles deslizan sobre la guía—.

Anatomía del sistema

Un sistema con tan poco aluminio a la vista concentra toda su mecánica en muy pocas piezas. Conviene conocerlas por su nombre porque son las mismas que aparecen cuando algo falla.

Carro, pivote y junta de cepillo de una cortina de cristal Detalle en sección longitudinal de la guía superior de una cortina de cristal. Perfil de aluminio fijado al dintel, carro con dos rodamientos apoyados sobre la pista de rodadura, pivote de giro que atraviesa la ranura inferior hasta el perfil de agarre del vidrio, canto de dos paneles contiguos y junta de cepillo entre ambos cantos. Un círculo discontinuo señala la junta de cepillo como punto de desgaste.
VC · Carro, pivote y junta · anatomía en sección
  • Guía superior. Perfil de aluminio anclado al dintel, al forjado o al frente de la pérgola. Aloja los carros y, en la mayoría de sistemas, soporta todo el peso del conjunto (montaje colgado). Por eso el anclaje superior es el punto crítico de la instalación: si el soporte flecta o un tornillo cede, el panel deja de deslizar.
  • Guía inferior. Perfil anclado al suelo o al antepecho. En la versión colgada solo guía el panel, no lo sostiene. Es la pieza que aloja el canal de desagüe.
  • Carros de rodadura. Carretillas con rodamientos que corren dentro de la guía. Son la misma familia de pieza que las rodaderas de una corredera dura, con una diferencia importante: aquí trabajan con carga permanente colgando.
  • Herraje de canto. Zapata o mordaza de aluminio que abraza el canto del vidrio con junta interpuesta. Es el único punto de sujeción del panel y el que transmite todo el peso al carro.
  • Pivote de giro. Eje vertical que permite la rotación de noventa grados del panel al llegar a la zona de aparcado. Va en el herraje superior y, según el sistema, también en el inferior.
  • Junta de cepillo entre paneles. Alojada en el canto vertical, hace tres cosas a la vez: corta el paso de aire y agua, amortigua el encuentro entre vidrios e impide el contacto directo vidrio contra vidrio, que es lo que astilla los cantos.
  • Cierre. Pestillo o cerradura sobre el panel de cabeza, que engancha contra la jamba o contra el panel contiguo.
  • Topes. Limitan el recorrido y retienen el paquete plegado. Un tope perdido o desplazado es causa directa de descarrilamiento.
  • Canal de desagüe. Canal longitudinal en la guía inferior con taladros de drenaje al exterior. Recoge lo que escurre por el vidrio y por las juntas verticales y lo evacua. No es un extra: es parte del principio de funcionamiento.
  • Perfiles de compensación y tapajuntas. Absorben el desplome y el desnivel del hueco real. En una terraza existente el hueco nunca es un rectángulo perfecto, y ahí se corrige.

El vidrio: por qué templado y por qué manda el peso

El panel no tiene marco. Los cuatro cantos quedan expuestos, el vidrio trabaja frente a la presión y la succión del viento y está a altura de impacto humano. Por eso el estándar del sistema es vidrio templado monolítico: el temple multiplica entre cuatro y cinco veces la resistencia del vidrio recocido y, si rompe, fragmenta en piezas pequeñas de canto romo en lugar de en lascas cortantes.

El canto pulido no es un acabado estético. Los microsaltados del borde son concentradores de tensión y, en un vidrio templado —que está en equilibrio de tensiones internas—, un canto dañado puede desencadenar la rotura del panel entero tiempo después, sin ningún impacto nuevo. De ahí también una regla de fabricación que conviene tener presente: todo el trabajo de canto y cualquier taladro se hacen antes del temple. Un templado no admite corte, taladro ni rectificado posterior; si la medida no es la correcta, hay que fabricar pieza nueva.

El espesor habitual en este tipo de sistema se mueve entre 8, 10 y 12 mm, y quien manda es la altura del panel: a mayor luz libre entre herrajes, mayor flecha bajo presión de viento y mayor espesor necesario. El espesor concreto sale de la tabla del fabricante del sistema cruzando ancho, alto y exposición, y del peso máximo que admite el carro. Y el peso manda igual que el espesor: cada panel son decenas de kilos colgados de dos carros, y el número exacto del tuyo sale de la calculadora de peso de vidrio. Por qué ese peso acaba siendo el origen de casi todas las averías está desarrollado en reparación de cortinas de cristal.

De ahí salen dos consecuencias de proyecto: el anclaje superior es estructural y no decorativo, y un panel no se mueve ni se reencarrila en solitario. El vidrio concreto se coordina con cristalería local, igual que en el resto de trabajos de vidrio y cristalería.

Hay un caso en que cambian las exigencias sobre el vidrio: cuando el cerramiento hace además de protección frente a caída a distinto nivel —no hay antepecho, o el que hay no llega a la altura exigida—, el conjunto deja de ser solo un cierre de terraza y entra en el terreno de la barandilla: cambian las exigencias sobre el vidrio y sobre su fijación, y eso hay que comprobarlo en la visita, no al final.

Configuraciones posibles

Una misma cristalera de terraza admite varias formas de recogerse, y la decisión no es estética: condiciona el espacio que hay que reservar en cada lateral y cómo se usa el cerramiento a diario.

Recogida simple

Apertura a un lado

Todos los paneles se apilan contra la misma jamba. Es la configuración más simple, y exige reservar en ese lateral la profundidad del paquete y el espacio libre para que cada panel pueda girar.

Recogida doble

Apertura a dos lados

El frente se divide en dos mitades y cada una se recoge en su lateral. Reduce a la mitad la profundidad de paquete por lado y deja el paso libre por el centro. Es la opción natural en frentes largos.

Uso diario

Panel abatible de paso

El panel de cabeza abre como una puerta, sin desplegar todo el conjunto, y es el que lleva el cierre con llave. Es el detalle que más condiciona el uso cotidiano y se decide en el proyecto, no después.

Suelo

Con o sin guía inferior vista

Sin perfil inferior el suelo queda limpio y sin obstáculo de paso, pero todo el peso cuelga de arriba y el encuentro con el suelo sella y drena peor. Con guía inferior ganas canal de desagüe y comportamiento frente al agua, a cambio de un umbral que retiene polvo y hay que limpiar.

Cerramiento de cristal para exteriores: frente y techo

Los cerramientos de cristal para exteriores rara vez se resuelven solo con el frente. Algunos sistemas admiten además guía curvada para doblar una esquina y aparcar los paneles en el lateral contiguo. La combinación más frecuente en la provincia es la terraza acristalada bajo cubierta: cortina de cristal en el frente y techo —fijo o móvil— resolviendo la parte de arriba. Si todavía no tienes decidido el conjunto, la comparativa completa de techo y frente está en cerrar un porche o una terraza.

Qué aísla y qué no

Esta es la parte que casi nadie escribe, y es la que evita que encargues una cosa esperando otra. Una cortina de cristal es un cierre de viento, lluvia y suciedad que hace utilizable la terraza muchos más días al año. No es un cerramiento térmico que convierta la terraza en una habitación más.

Lo que sí hace

  • Corta el viento casi por completo, que es la ganancia real: una terraza con viento no se usa y cerrada con vidrio pasa a usarse.
  • Detiene la lluvia directa y frena polvo, hojas y suciedad, con lo que el mobiliario deja de sufrir.
  • Evita que el viento tire objetos al vacío, algo nada menor en altura.
  • Sube la temperatura del espacio por efecto invernadero cuando da el sol: ventaja clara en invierno y problema en verano si no se combina con sombra y ventilación.
  • Reduce parcialmente el ruido, sin llegar a lo que da un vidrio aislante o un laminado acústico.
  • Libera casi todo el hueco al plegarse y mantiene la vista sin montantes verticales, que es su razón de ser.

En noches frías puede aparecer condensación en la cara interior del vidrio. No es un fallo, es lo que hace cualquier vidrio simple cuando el aire de dentro está más caliente y húmedo que la superficie del cristal, y esa agua acaba en la guía inferior. Lo que no puede ocurrir aquí es el vaho entre cristales: ese fallo pertenece al vidrio aislante con doble luna y en una cortina de cristal no hay cámara donde pueda producirse.

¿Cuándo conviene entonces otra cosa? Si la terraza va a pasar a ser estancia habitable de uso continuo, con calefacción y exigencia térmica, el sistema correcto no es la cortina de cristal sino una corredera de gran formato con rotura de puente térmico y vidrio con cámara, con el criterio que se explica en cambiar ventanas a RPT. Y si lo que buscas es sombra graduable y ventilación más que cierre, la familia es otra: toldos y pérgolas. Decidir esto antes de presupuestar ahorra el disgusto de cerrar la terraza y seguir pasando frío en enero.

Qué determina el precio de una cortina de cristal

No hay un precio por metro que valga para todos los casos, y el precio de acristalar una terraza depende de estas variables, porque dos terrazas del mismo ancho pueden dar presupuestos muy distintos. Son las que se comprueban en la visita de medición.

Geometría

Metros de frente y número de paneles

El ancho total se reparte en paneles, y el número de paneles determina la longitud de guía, la cantidad de carros, de pivotes y de metros de junta de cepillo. Los ángulos y los tramos curvos suman perfil curvado y trabajo de replanteo.

Altura

Luz libre del hueco

La altura del panel es la variable que decide el espesor de vidrio: a más luz libre, más flecha bajo viento y más espesor. Y más espesor es más peso por panel, que a su vez condiciona el carro y el anclaje.

Vidrio

Espesor y tipo

Templado monolítico en el caso estándar; laminado o templado-laminar cuando el cerramiento hace también de protección frente a caída. El canto trabajado y los mecanizados van siempre antes del temple.

Estructura

Dónde ancla la guía superior

Un dintel de hormigón sano no plantea el mismo trabajo que un frente de pérgola que hay que reforzar o un antepecho irregular. Cuando hace falta refuerzo o premarco, entra en el presupuesto.

Configuración

Recogida y panel de paso

Recoger a un lado o a dos, llevar o no panel abatible de paso con cierre, y resolver el sistema con o sin guía inferior vista son decisiones que cambian herrajes, remates y sellado.

Obra

Estado del hueco y acceso

Desplome y desnivel del hueco existente (perfiles de compensación), acabado de la perfilería en lacado o anodizado, y accesibilidad para subir paneles de decenas de kilos hasta la terraza.

La valoración se hace sobre el hueco real: se miden ancho, altura y desplome, se comprueba dónde puede anclarse la guía superior y se define la configuración de recogida. La visita se concierta previamente en el 680 46 14 20 o desde la página de contacto.

Qué mantenimiento exige, en la práctica

Antes de encargar el cerramiento conviene saber con qué te comprometes. No es mucho, pero es constante, y casi todo se concentra en un sitio: el canal de la guía inferior, donde acaban la arena, el polvo, las hojas y las acículas de pino, y donde se ciegan los taladros de desagüe. Un canal limpio y unos drenajes abiertos resuelven por sí solos la mayor parte de los problemas que acaban en visita técnica. Lo demás son consumibles con su ritmo —los cepillos entre paneles— y una regla de uso: nada de paneles a medio abrir con viento anunciado.

Todo lo que soporte peso o toque el vidrio —descargar un panel, cambiar carros, reencarrilar— no es tarea de usuario: son decenas de kilos colgados y con los cantos al aire. El calendario completo de mantenimiento, el reparto entre lo que puedes hacer tú y lo que no, el diagnóstico por síntoma y qué no conviene tocar mientras tanto están en reparación de cortinas de cristal.

Cortinas de cristal en la provincia de Girona

El servicio de instalación y reparación de cortinas de cristal cubre la provincia de Girona —escrita también Gerona en castellano— con visita concertada para medir el hueco antes de fabricar nada. Comarcas atendidas: Gironès, Pla de l'Estany, Garrotxa, Selva, Baix Empordà, Alt Empordà y Ripollès.

La costa condiciona el mantenimiento más de lo que parece: en primera línea, la sal ataca los rodamientos y la arena ciega los drenajes mucho antes que tierra adentro. En zona de pinos, el problema es la acícula acumulada en el canal inferior. Son dos causas distintas del mismo síntoma, y las dos se anticipan con revisiones simples.

¿No desliza, gotea o se ha roto?

Reparación de cortinas de cristal

Panel que va duro o descarrilado, rodamiento vencido, cierre que ha dejado de enganchar, entrada de agua por la guía inferior y sustitución de panel roto o astillado.

Aún estás decidiendo

Cerrar porche o terraza

Comparativa de las opciones de techo y de frente: panel sándwich, policarbonato, techo móvil, corredera de gran formato, plegable en acordeón y cortina de cristal.

Preguntas frecuentes

¿Una cortina de cristal aísla del frío como una ventana?

No, y conviene saberlo antes de encargarla. Es vidrio monolítico simple, sin cámara y sin capa bajo emisiva, montado sobre perfiles de aluminio sin rotura de puente térmico. Corta el viento, la lluvia y la suciedad, y por efecto invernadero sube la temperatura de la terraza cuando da el sol, pero no da la prestación térmica de una ventana ni sirve para justificar una mejora energética. Si lo que buscas es convertir la terraza en una habitación más, el sistema correcto es una corredera con rotura de puente térmico y vidrio aislante.

¿Qué diferencia hay entre una cortina de cristal y una corredera de aluminio?

La diferencia está en el perfil vertical. En una corredera cada hoja lleva bastidor completo y se queda siempre dentro de su carril, así que el hueco libre máximo es la fracción que dejan los carriles. En una cortina de cristal no hay montante entre paneles: al llegar al extremo, cada panel gira noventa grados sobre su pivote y se apila de canto contra el lateral, de modo que se libera prácticamente todo el frente. A cambio, la corredera admite rotura de puente térmico y vidrio con cámara, y la cortina de cristal no.

¿Una cortina de cristal es estanca?

No en el sentido en que lo es una ventana, y conviene saberlo antes de encargarla. Las juntas verticales entre paneles son cepillos, y el encuentro con las guías necesita holgura para que el vidrio pueda deslizar y girar sobre su pivote: no existe una junta continua comprimida como la de una hoja practicable. Con lluvia normal el resultado es un espacio seco; con lluvia batida por viento fuerte, la expectativa realista es que algo pase y vuelva a salir. Cómo se evacua esa agua, y qué comprobar cuando aparece dentro, está explicado en la página de reparación de cortinas de cristal.

¿Hace falta obra para instalar una cortina de cristal?

Habitualmente no hay obra de albañilería: las guías se anclan mecánicamente al dintel o al frente de la pérgola y al suelo o al antepecho. Lo que sí hay que comprobar antes es que el punto de anclaje superior aguante la carga, porque en la mayoría de sistemas todo el peso de los paneles cuelga de la guía de arriba. Cuando el dintel no ofrece garantías o el hueco viene desplomado, hace falta refuerzo, premarco o perfiles de compensación, y eso se decide en la visita de medición.

¿Cuánto pesa cada panel de vidrio?

El vidrio pesa 2,5 kg por metro cuadrado y milímetro de espesor, así que cada panel de una terraza corriente son decenas de kilos colgados de dos carros las veinticuatro horas del día. El peso exacto del tuyo sale de la calculadora de peso de vidrio con el espesor y las dos medidas. Esa cifra es la que decide el carro, el anclaje superior y por qué un panel no se manipula en solitario.

¿Cuánto espacio hace falta para recoger los paneles?

Los paneles no desaparecen: giran noventa grados y se apilan de canto uno detrás de otro, así que en el lateral de recogida hay que reservar la profundidad del paquete —número de paneles por su espesor, más las holguras— y, sobre todo, el espacio libre para que cada panel pueda girar sin chocar con una jardinera, una barbacoa o el propio mobiliario. En frentes largos se resuelve repartiendo la recogida a los dos lados en lugar de acumularlo todo en uno.

¿Necesito permiso de la comunidad o del ayuntamiento?

Cerrar una terraza en un edificio suele requerir el acuerdo de la comunidad de propietarios, porque afecta al aspecto exterior, y el trámite municipal que corresponda. Los criterios (si computa edificabilidad, si se tramita como obra menor, si la fachada está protegida) varían según el municipio y según la ordenanza vigente, así que conviene consultarlo antes de encargar el cerramiento y no después.

¿Quién instala cortinas de cristal en la provincia de Girona?

El servicio de instalación cubre la provincia de Girona (escrita también Gerona en castellano), con visita concertada antes de fabricar nada. En esa visita se miden el ancho, la altura y el desplome del hueco real, se comprueba dónde puede anclarse la guía superior —que es lo que sostiene todo el peso— y se define la configuración de recogida y el panel de paso. Si la cortina de cristal ya está instalada y ha dejado de deslizar, gotea o se ha roto un panel, el diagnóstico por síntoma está en la página de reparación de cortinas de cristal.

¿Tu caso entra dentro del alcance?

Cuéntanos que elemento quieres reparar, sustituir o instalar. Responderemos con el planteamiento del servicio basándonos en las series, marcas y referencias de este catálogo.

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Nos ayuda recibir fotos del elemento, medidas aproximadas y la serie del perfil si la conoces: con eso ya podemos decirte si es reparación, recambio o sustitución.