Qué se revisa primero

  1. Carril inferior: arena, polvo, restos de obra o pintura. Limpieza con aspirador y trapo. Si el carril está deformado por golpes, hay que sustituirlo.
  2. Ruedas (rodaderas): rotas, descentradas o aplastadas. Se sustituyen por carro simple o carro reforzado según peso de hoja y serie.
  3. Cepillos y felpudos perimetrales: aplastados, sueltos o rotos. Si están deformados generan fricción.
  4. Junquillos: desplazados o rotos. Pueden rozar el marco al deslizar.
  5. Cierre de embutir: mal alineado; al girar la cremona la hoja queda forzada.

Sustituciones más habituales

  • Carro simple: hojas ligeras de corredera fría (Garbi, Costa Brava, Mussara/E-15, Cantabria/E-18).
  • Carro reforzado: hojas pesadas de RPT (E-75 RPT, E-80, E-130, E-140, E-150) y elevable E-60.
  • Carril de rodadura: cuando el aluminio del carril está dañado por uso prolongado o golpes.
  • Cierre embutir monocarril ref. 13248 y multipuntos según serie.
  • Cepillos y felpudos perimetrales (kit por metro lineal según perfil).

Cuándo conviene cambiar la hoja entera

Si el aluminio de la hoja está deformado (golpes, agua que ha hinchado el perfil, o impacto), o si el carril está dañado y la sustitución de carros no recupera el deslizamiento, lo lógico es valorar hoja completa o ventana entera. En ese caso, ver cambio a RPT para aprovechar y mejorar el aislamiento térmico al mismo tiempo.

Cuándo NO es problema de la corredera

Si la hoja desliza pero entra aire al cerrar, el diagnóstico es cierre/cremona o junta perimetral. Si hay vaho persistente entre los cristales, ver cámara estanca.

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