Sellado perimetral con silicona neutra Sección detallada de junta perimetral. Marco de ventana a la izquierda, muro a la derecha. Capas de adentro hacia afuera: espuma PU, fondo de junta circular y cordón final de silicona neutra. MARCO ALUMINIO ESPUMA PU FONDO JUNTA SILICONA MURO
H · Junta perimetral y punto de cierre · detalle

Lo primero: identificar la serie

Un herraje no se sustituye "por otro parecido". Cada serie de perfil tiene su alojamiento, su cota de eje y su capacidad de carga, y una pieza que entra a presión pero no es la suya vuelve a fallar en meses. Por eso el trabajo empieza siempre igual: localizar la referencia del perfil o desmontar la pieza averiada para identificarla.

Las dos marcas de referencia habituales en carpintería de aluminio son GIESSE y STAC. Cuando el modelo original está descatalogado —muy frecuente en carpintería de más de veinte años— se busca equivalencia que respete cota y carga, no simple parecido visual.

Si quieres intentar la identificación por tu cuenta antes de llamar, el procedimiento completo —dónde mirar, qué medir y cómo fotografiar la pieza— está en cómo identificar la serie de tu ventana de aluminio.

Cierres y cierres de seguridad

  • Cierre de corredera. El más frecuente. Cuando el pestillo ya no engancha en el cerradero, o la hoja cierra pero queda holgura, el problema está en el desgaste del gancho o en el reglaje del cerradero, no en la ventana.
  • Cierre central de corredera. Une las dos hojas por el cruce central. Es el punto que determina si la ventana aprieta o baila.
  • Cierre de embutir. Alojado dentro del perfil, sin elementos vistos. Sustitución sobre perfil existente cuando el alojamiento lo permite.
  • Cierres de seguridad para correderas. Elemento adicional que limita la apertura o bloquea la hoja en posición cerrada. Es la petición habitual en plantas bajas y ventanas accesibles desde patio o terraza.
  • Cremona y cierre de balconera. Mecanismo de varios puntos en hojas practicables y balconeras. Cuando cuesta girar la manilla, antes que forzarla conviene revisar el reglaje.

Rodamientos y ruedas de corredera

Una corredera que arrastra, chirría o descarrila casi nunca tiene el perfil mal: tiene los rodamientos vencidos. Es la avería más común de toda la carpintería de aluminio.

Síntoma

Cuesta deslizar

La rueda ha perdido rodadura o el rail está sucio y marcado. Se limpia el carril, se comprueba el estado del rodamiento y se sustituye si ha perdido geometría.

Síntoma

La hoja va descolgada

La ventana roza abajo y arriba queda separada. Rodamiento hundido o reglaje de altura perdido. La mayoría de rodamientos permiten regular la altura con tornillo.

Síntoma

Descarrila

La hoja se sale del carril al abrir. Rodamiento roto o rail deformado. Aquí conviene revisar también el estado del propio carril antes de montar pieza nueva.

En correderas antiguas el reto no es la reparación sino la compatibilidad: se identifica el alojamiento y se monta rodamiento equivalente cuando el original ya no se fabrica.

Juntas de goma y estanqueidad

La junta perimetral es la pieza barata que decide si una ventana aísla o no. Cuando se endurece o se aplasta de forma permanente, deja de sellar aunque la ventana cierre perfectamente.

  • Junta de hoja y de marco en ventana practicable y oscilobatiente.
  • Cepillo de corredera: el felpudo que sella el cruce y los laterales en correderas; se sustituye por metro.
  • Junta acristalamiento: la que sujeta y sella el vidrio contra el perfil.
  • Sellado perimetral exterior: el cordón entre marco y obra. Cuando se agrieta, entra agua aunque la ventana esté perfecta. Ver siliconas y espumas.

Una prueba casera antes de llamar: cerrar la ventana sobre una hoja de papel y tirar. Si el papel sale sin resistencia, ese punto no está sellando —y ya se sabe si el problema es de junta o de presión de cierre.

Manillas, compases y bisagras

  • Manillas de ventana y balconera, con y sin llave, en los acabados habituales de la carpintería de aluminio.
  • Compás de oscilobatiente: el brazo que sostiene la hoja abatida. Cuando falla, la hoja cae o no bascula.
  • Bisagras y pernios de hoja practicable, incluida la regulación de altura y presión.
  • Cerraderos: la contrapieza fija donde engancha el cierre. Muchas veces el ajuste está aquí y no en el mecanismo móvil.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden cambiar los rodamientos de una ventana corredera antigua?

En muchos casos sí. El problema de las correderas antiguas no es encontrar rueda, sino identificar la serie del perfil: cada fabricante usaba un alojamiento distinto. Con la referencia del perfil o una foto del rodamiento desmontado se busca el recambio compatible; cuando el modelo está descatalogado se monta un equivalente que respete cota y capacidad de carga.

La ventana cierra pero no aprieta y entra aire, ¿es la goma o el herraje?

Suele ser el herraje antes que la goma. Si la junta está entera y flexible, lo que ha perdido presión es el punto de cierre: la excéntrica desajustada, el cierre central desgastado o la hoja descolgada. Se comprueba primero el reglaje —muchas veces se corrige sin cambiar pieza— y solo después se plantea sustituir junta o mecanismo.

¿Cada cuánto hay que cambiar las gomas de las ventanas?

No hay un plazo fijo: depende de la exposición al sol y del tipo de junta. La señal es física, no de calendario. Una junta agotada está endurecida, aplastada de forma permanente, agrietada o se ha salido de su canal. Mientras recupera forma al presionarla con el dedo, sigue haciendo su trabajo.

¿Trabajáis con herrajes GIESSE y STAC?

Sí, son las dos marcas de referencia del catálogo técnico habitual en carpintería de aluminio: compases, bisagras, cierres, cremonas y mecanismos oscilobatientes. La identificación de la serie del herraje es el primer paso de cualquier reparación, porque determina si hay recambio original disponible o hay que buscar equivalencia.

Se ha roto la manilla de la ventana, ¿hay que cambiar todo el mecanismo?

Normalmente no. La manilla es una pieza independiente que se sustituye por sí sola siempre que el cuadradillo y la distancia entre tornillos coincidan. Solo cuando lo que ha cedido es el mecanismo interno —la cremona a la que va unida— la intervención va más allá de la manilla.

¿Merece la pena reparar el herraje o es mejor cambiar la ventana?

Depende del estado del perfil, no del herraje. Si el marco y la hoja están sanos y el vidrio en buen estado, reparar herraje es casi siempre la opción sensata. Cuando el perfil está deformado, el aluminio es de una serie sin rotura de puente térmico y además hay que cambiar el vidrio, el diagnóstico se plantea al revés. La valoración lo dice explícitamente, sin empujar hacia la sustitución por defecto.

¿Tu caso entra dentro del alcance?

Cuéntanos que elemento quieres reparar, sustituir o instalar. Responderemos con el planteamiento del servicio basándonos en las series, marcas y referencias de este catálogo.

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Nos ayuda recibir fotos del elemento, medidas aproximadas y la serie del perfil si la conoces: con eso ya podemos decirte si es reparación, recambio o sustitución.