HERRAMIENTA TÉCNICA · H-05
Calculadora
de condensación.
El aire caliente admite más vapor de agua que el aire frío. Cuando el aire de casa toca una superficie fría — el vidrio o el marco de la ventana en invierno — se enfría de golpe, y si baja de una temperatura concreta, el punto de rocío, el vapor que transporta se convierte en gotas. Eso es la condensación: no es que la ventana "sude", es el aire de la habitación depositando agua sobre su punto más frío.
Esta calculadora obtiene el punto de rocío con la fórmula de Magnus a partir de la temperatura y la humedad relativa del interior, y lo compara con la temperatura de superficie que quieras comprobar. Debajo tienes la tabla de riesgo completa de 4 a 18 °C.
Td = 237,7·γ / (17,27 − γ) T = temperatura interior · HR = humedad relativa · Td = punto de rocío Ambiente interior
Superficie a comprobar
En invierno, los puntos más fríos suelen ser el marco de aluminio sin RPT, el perímetro del vidrio (zona del intercalario) y las esquinas con poca circulación de aire. Un termómetro de contacto o infrarrojo da la lectura.
Tabla de riesgo
Con el ambiente indicado en §1.0. RIESGO = margen menor de 2 °C sobre el punto de rocío (criterio orientativo).
Resultado
PUNTO DE ROCÍO · Td
11,6 °C
SUPERFICIES POR DEBAJO → CONDENSAN MAGNUS
Cómo se usa y por qué condensa
Cómo se usa
- Introduce la temperatura y humedad de la habitación (un higrómetro doméstico basta).
- Lee el punto de rocío: cualquier superficie más fría que ese valor condensará.
- Si conoces la temperatura de una superficie (vidrio, marco, pared), introdúcela en §2.0 y mira el estado: condensa, riesgo o seco.
- Usa la tabla de riesgo para ver de un vistazo qué superficies frías dan problema con tu ambiente actual.
Por qué condensa y cómo reducirlo
La condensación necesita dos cosas: aire húmedo y una superficie fría. Por eso ataca primero al marco de aluminio sin rotura de puente térmico (conduce el frío exterior directamente al interior) y al perímetro del vidrio. Y por eso empeora en cocinas, baños y dormitorios por la mañana: cocinar, ducharse y respirar suben la humedad durante la noche.
Se combate por los dos lados. Bajando la humedad: ventilación en corriente 5–10 minutos al día, extractores en cocina y baño, no secar ropa en la habitación. Y subiendo la temperatura de superficie: carpintería con RPT y vidrio doble o bajo emisivo dejan la cara interior varios grados más caliente, alejándola del punto de rocío. Fíjate en las celdas de sensibilidad: ±10 % de humedad mueve el punto de rocío unos 3 °C.
Resultado orientativo. La medida/valoración definitiva se confirma en visita técnica.