Por qué se cambia de aluminio a PVC

  • Mejora térmica: el PVC tiene cámaras múltiples y no requiere rotura de puente térmico para alcanzar valores Uw bajos. En carpintería de aluminio antigua sin RPT la diferencia es grande.
  • Mejora acústica: al renovar carpintería se monta vidrio doble o asimétrico nuevo, lo que reduce el ruido exterior, pero la mejora viene tanto del vidrio como del marco.
  • Mantenimiento: el PVC no se oxida, no necesita lacado, no requiere repintado. La limpieza es la rutina habitual.
  • Estanqueidad: juntas perimetrales nuevas y herrajes nuevos eliminan filtraciones de aire y agua.
  • Coste: en gama media, el PVC suele ser algo más económico que el aluminio RPT equivalente.

Cuándo SÍ conviene cambiar a PVC

  • Vivienda residencial con orientaciones normales y formatos pequeños o medianos.
  • Carpintería antigua sin RPT con problemas de condensación, frío o ruido.
  • Reformas en las que prima la mejora de aislamiento sobre la estética minimalista.
  • Huecos donde no haya correderas grandes ni hojas pesadas.

Cuándo NO conviene cambiar a PVC

  • Hojas correderas de gran formato (a partir de 2,5 m de ancho) con vidrio doble pesado: el aluminio RPT trabaja mejor estructuralmente.
  • Vivienda en costa con exposición severa a UV y salinidad: el PVC envejece más rápido en sol intenso.
  • Estética minimalista con perfiles muy estrechos: el aluminio permite hojas más finas y mayor superficie de vidrio.
  • Cerramientos de terraza, muros cortina o galerías de gran formato.

Procedimiento: forro o sustitución por obra

  • Sustitución por obra: se retira el marco antiguo de aluminio, se sanea el hueco y se monta el marco nuevo de PVC con anclajes y sellado perimetral. Es la opción más limpia técnicamente.
  • Forro sobre marco existente: el marco antiguo se conserva como subestructura y el nuevo se atornilla sobre él. Reduce obra y polvo, pero pierde algo de superficie de vidrio.
  • Vidrio nuevo: al cambiar la carpintería se monta vidrio aislante UVA (4+16+4 con cámara de argón y bajo emisivo, por ejemplo) ajustado al perfil del nuevo marco.

Cuándo NO es este el problema

Si el problema concreto es solo ruido o solo frío, antes de cambiar la carpintería entera vale la pena valorar el cambio del vidrio en el marco existente: ver aislamiento térmico y aislamiento acústico. Si el marco está sano y solo falla el cierre, puede bastar con ajustar herrajes y juntas. Y si el problema es vaho entre cristales, la solución es el vidrio, no la carpintería: ver vaho entre cristales.

Nuestro alcance es carpintería de aluminio. Si tras la valoración te encaja PVC, te derivamos a un instalador de PVC sin coste de gestión. Ver PVC vs aluminio.

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