1. Cinta rota (~40 % de los avisos)

Es, con diferencia, la avería más frecuente: en torno a cuatro de cada diez reparaciones de persiana empiezan por una cinta partida o deshilachada. Las causas son el desgaste puro —la cinta roza contra el pasacintas y el recogedor en cada ciclo— y los tirones bruscos, que aceleran la rotura.

La reparación consiste en sustituir la cinta completa y, siempre, revisar el anclaje al eje octogonal dentro del cajón: si la cinta se ha soltado del eje, la persiana falla aunque la cinta esté sana. Es una intervención rápida que se resuelve en una sola visita. Ver reparaciones de persiana.

2. Persiana atascada

Una persiana que no sube ni baja suele tener una de estas tres causas: una lama partida haciendo cuña contra la guía, suciedad acumulada en las guías (polvo, insectos, restos de obra) o dilatación térmica en verano, que hace rozar las lamas contra la guía en las horas de calor. El error típico es forzarla: se rompe la cinta o se quema el motor. El diagnóstico por síntoma está en persiana que no baja.

3. Lama partida

En lama recta tipo Alutermic, la lama partida se cose por unidad (5 €/lama cosida), sin desmontar el conjunto completo. En lama curva el cosido no es viable y se sustituye la lama entera. Si hay varias lamas partidas seguidas, o la lama de cierre está deformada, se valora sustituir el tramo. El detalle está en persiana rota.

4. Eje o contera

Cuando la persiana "baila" al subir, cae de golpe o el mecanismo gira en falso sin arrastrar las lamas, el problema está dentro del cajón: contera partida, soporte suelto o eje octogonal (habitualmente de 60 mm) deformado por sobrecarga. Se sustituye la pieza afectada y se verifica el anclaje de la cinta o del motor al eje.

5. Recogedor agotado

El muelle del recogedor pierde tensión con los años: la cinta queda floja, no recoge al soltarla y la persiana cuesta de subir. Se cambia el recogedor —empotrable o de superficie— y se aprovecha para montar cinta nueva, porque el desgaste de ambos va en paralelo. Ver recogedor de persiana roto.

6. Motor averiado (persianas motorizadas)

En persianas motorizadas los fallos habituales son el condensador agotado (el motor zumba pero no gira, o solo funciona en un sentido) y los finales de carrera desprogramados (la persiana no para donde debe). Ambos tienen solución sin cambiar el motor. Si el motor ha llegado al final de su vida útil, se sustituye; es también el momento de valorar motorizar una persiana de cinta.

Cuándo compensa cambiar la persiana entera

La regla de taller es sencilla: si fallan a la vez dos o más sistemas —lamas deterioradas, eje deformado, guías oxidadas o cajón con humedad—, la suma de reparaciones se acerca al coste de una persiana nueva a medida y deja de compensar. En ese caso la sustitución completa (lamas, eje y accesorios) es más duradera y permite, de paso, motorizar o mejorar el aislamiento del cajón.

Mantenimiento preventivo

  • Limpiar las guías una o dos veces al año: el polvo y los insectos son la primera causa de rozamiento.
  • Lubricación seca cada 6 meses (spray de silicona en las guías): evitar grasas y aceites, que retienen suciedad.
  • No forzar nunca una persiana que se resiste: el diagnóstico cuesta menos que una cinta rota o un motor quemado.
  • Vigilar la cinta: al primer hilo suelto, cambiarla. Es la reparación más barata de la lista.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta reparar una lama partida?

En lama recta tipo Alutermic el cosido se factura por unidad (5 € por lama cosida). En lama curva no es posible coser: se sustituye la lama entera, con precio según medida y acabado. Si hay varias lamas partidas seguidas, suele compensar cambiar el tramo completo.

¿Por qué se rompen las cintas de persiana?

Por desgaste acumulado: la cinta roza en cada ciclo contra el pasacintas y el recogedor, y acaba deshilachándose. Los tirones bruscos y un recogedor con el muelle vencido aceleran la rotura. Cambiarla al primer síntoma evita que parta con la persiana subida.

¿Cada cuánto conviene revisar una persiana?

Como pauta general, limpieza de guías y lubricación seca con silicona cada 6 meses, antes del verano y antes del invierno. Es un mantenimiento de minutos que evita las dos averías más comunes: el atasco por suciedad y el sobreesfuerzo de cinta y motor.

¿Tu caso entra dentro del alcance?

Cuéntanos que elemento quieres reparar, sustituir o instalar. Responderemos con el planteamiento del servicio basándonos en las series, marcas y referencias de este catálogo.